
Los andamios industriales deben proporcionar un acceso estable y seguro a zonas de trabajo situadas en altura o de difícil alcance. Su diseño debe adaptarse a la geometría de la instalación, las cargas previstas, la actividad que se realizará y las condiciones concretas del entorno industrial.
Antes de autorizar su utilización es fundamental revisar los apoyos, anclajes, plataformas, barandillas, accesos y elementos de protección colectiva. También debe comprobarse que el montaje coincide con la configuración prevista y que no existen piezas deterioradas, conexiones incompletas o modificaciones realizadas sin supervisión.
La seguridad se mantiene durante toda la vida útil del andamio mediante inspecciones periódicas y controles después de cualquier alteración, impacto o condición meteorológica adversa. La formación de los montadores, el uso correcto de equipos de protección y el seguimiento de procedimientos definidos son esenciales para prevenir accidentes y garantizar un trabajo eficiente.